
Deje de congelarse en el vestuario: Una forma mejor de calentar las áreas de cambio de ropa
Seamos honestos: no hay nada peor que quitarse la ropa de trabajo y encontrarse en un vestuario helado. Es terrible.
La mayoría de las personas intenta solucionar este problema con calentadores de aire forzado, pero eso es una pérdida de tiempo y dinero. Se gasta toda la energía en calentar el aire y el techo, dejándonos temblando mientras esperamos a que la habitación se caliente realmente.
Por eso preferimos usar calentadores infrarrojos montados en el techo.
¿Por qué funciona?
Imagínelo como el sol: no sientes que el aire a tu alrededor se caliente antes de sentir el calor en tu piel; simplemente sientes el calor de inmediato.
Las ondas infrarrojas viajan en línea recta. No afectan al aire; van directamente hacia el suelo y las personas que están sobre él. En un lugar donde la gente entra y sale constantemente, esta es la única solución. Obtienes calor instantáneamente tan pronto como entras.
El equipo que utilizamos
Para lograr ese efecto “inmediato”, utilizamos emisores de ondas cortas. Estos generan más calor y lo distribuyen de manera uniforme, así que no solo se calientan las prendas, sino también el cuerpo.
Dependiendo de la capacidad eléctrica del edificio, generalmente los conectamos a 220V o 380V. Un consejo útil: colócalos en altura. Quieres que el calor cubra todo el suelo. Si están demasiado bajos, algunas personas podrían quemarse, mientras que las demás seguirán teniendo frío.
Algunos puntos a tener en cuenta
No puedes simplemente instalarlos en cualquier techo y listo.
Las ondas infrarrojas son muy intensas. Si el techo no es ignífugo, necesitas un escudo reflectante para evitar que el techo se dañe.
Tampoco excedas la potencia del calentador. Si colocas un calentador muy potente en una habitación pequeña, en tres minutos se convertirá en una sauna. Lo más inteligente es utilizar un sensor de movimiento o un temporizador. Así, el calentador deja de funcionar cuando la habitación está vacía, lo que evita gastos innecesarios y prolonga la vida útil del calentador.
Mantenimiento
Lo mejor de estos calentadores es que prácticamente no requieren mantenimiento. No hay filtros que cambiar ni conductos sucios que limpiar.
Lo único que realmente necesitas hacer es mantener limpios los tubos de cuarzo. Si se acumula polvo en el vidrio, se pueden formar puntos calientes que puedan dañar los tubos. Límpialos de vez en cuando y durarán años.