
Deje de dejar que su patio permanezca vacío todo el invierno
Es desagradable ver esas mesas al aire libre sin ser utilizadas durante el invierno. En realidad, es como si se desperdiciara dinero.
La mayoría de las personas intentan solucionar esto con calentadores a gas que emiten aire caliente. Pero aquí está el problema: el viento se lleva ese calor. Usted paga por calentar todo el vecindario, pero sus invitados siguen sintiéndose fríos.
Por eso es necesario utilizar calentadores de ondas infrarrojas de corta longitud.
Cómo funciona realmente
Imagínese el sol. ¿Sabe cómo puede sentirse el calor del sol en su piel, incluso cuando hace mucho frío? Eso es exactamente lo que hacen estos calentadores.
En lugar de intentar calentar el aire, emiten ondas de calor que atraviesan la ropa y llegan directamente al cuerpo de las personas. Utilizamos espejos de alta reflectividad para dirigir ese calor justo donde se necesita: hacia los clientes. No importa si hay brisa; el calor permanece en su lugar.
Los detalles técnicos (que sí son importantes)
Antes de invertir mucho dinero, debe asegurarse de tener suficiente energía eléctrica.
Estos calentadores consumen mucha energía. Si los conecta sin verificar su panel eléctrico, es posible que se apague el circuito justo en medio de una noche ocupada.
Y si no cuenta con suficiente energía, sus invitados seguirán sintiéndose fríos. Si tienen frío, no se quedarán para tomar una segunda copa o postre.
Mantener a las personas en sus asientos
Es sencillo: las personas se van cuando hace frío. Cuando su patio es acogedor, las personas se quedan más tiempo. Se relajan y piden más cosas. De esa manera, puede convertir una noche fría de enero en una fuente de ingresos.
Un consejo rápido sobre la instalación: la ubicación es clave.
Si los coloca demasiado alto, el calor se pierde antes de llegar a las mesas. Si los coloca demasiado bajo, quemará la cabeza de sus invitados. Debe encontrar el equilibrio adecuado para lograr un calor uniforme en toda la área.