
Deje de adivinar qué lámparas comprar
La verdadera dificultad al comprar una lámpara de cuarzo infrarrojo por su número de modelo es que, en realidad, se trata de una especie de apuesta. Si simplemente reemplaza el tubo dañado y listo, solo está tratando los síntomas del problema. En realidad, no está resolviendo la causa por la cual el tubo se dañó en primer lugar. Por eso preferimos enviar a un ingeniero a su lugar de trabajo para que evalúe la carga térmica antes de hablar de posibles reemplazos.
La complejidad de calentar el vidrio
El vidrio es muy delicado. Es necesario que la longitud de onda sea adecuada para que el calor penetre realmente en el material, en lugar de rebotar en él. Las lámparas de cuarzo de onda corta son excelentes, ya que concentran mucha energía en un espacio pequeño, lo que acelera los ciclos de calentamiento. Pero hay un problema: si intentamos hacer circular 2500 vatios a través de un tubo demasiado corto, las extremidades de la lámpara se dañarán. Nos tomamos el tiempo necesario para equilibrar la tensión y la potencia, para que los filamentos de la lámpara no se dañen pocas semanas después de la instalación.
No se trata solo de “conectar y usar”
Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que el procesamiento del vidrio es muy agresivo para el equipo. Dependiendo de cómo refleje el calor el horno, incluso podemos aplicar un revestimiento especial al tubo para modificar cómo llega la energía al vidrio. Además, existen los conectores. Ya sea que utilice R7s o SK15, no basta con que encajen en el orificio correspondiente. Lo importante es la corriente eléctrica utilizada. Si utiliza el terminal incorrecto para una lámpara de alta potencia, podrían producirse chispas. Eso causaría daños en la carcasa de la lámpara. No es una imagen agradable. Revisamos el cableado y la presión de contacto para asegurarnos de que la lámpara no se dañe desde el mismo momento en que se conecta.
Lo que la gente suele olvidar
Una lámpara potente puede mejorar la velocidad de calentamiento, pero también ejerce una gran presión sobre el sistema de refrigeración. Si el flujo de aire está obstruido o los ventiladores no son lo suficientemente potentes, el calor ambiental reducirá drásticamente la vida útil de la lámpara. No queremos simplemente enviarle un paquete y marcharnos. Queremos analizar primero el flujo de aire y la estabilidad de la alimentación eléctrica. De esa manera, cuando las nuevas lámparas se instalen, podrán seguir funcionando sin problemas.