
Al entrar en un baño lleno de vapor después de un día largo, lo que se desea es calor, y eso, de inmediato. Sin demoras, sin tener que esperar a que la habitación se caliente poco a poco. Esa comodidad instantánea es precisamente la razón por la cual sometemos cada lámpara de calefacción por infrarrojos para baños a pruebas rigurosas de envejecimiento en condiciones de humedad y calor. Las sometemos a meses de exposición al vapor, al calor y a ciclos de encendido/apagado en una cámara controlada. Si algo falla, lo hace en el laboratorio, no en su habitación.
Lo importante detrás del diseño
El núcleo de nuestro calentador por infrarrojos para baños es un tubo de cuarzo que proporciona calor radiante sin calentar el aire. Junto con un mando a distancia, puede ajustarse la intensidad del calor desde la ducha o desde cualquier lugar de la habitación, sin necesidad de moverse. La unidad está diseñada para funcionar con circuitos domésticos de 220–240 V, cuenta con un carcasa hermética y protección térmica interna para proteger los componentes eléctricos. En la práctica, esto significa un calor rápido y eficaz, como si estuvieras bajo la luz solar, además de la comodidad de poder controlarlo sin tocarlo.
Por qué este enfoque funciona bien en los baños
Los baños son un entorno difícil para los equipos. El aire húmedo penetra en las juntas, el vapor rico en minerales cubre las partes internas, y los cambios bruscos de temperatura dañan las conexiones. Al someter cada calentador a condiciones de alta humedad y calor, detectamos las uniones débiles y los componentes defectuosos mucho antes de que lleguen a manos del usuario. El resultado es un calor constante cuando se necesita, y menos necesidad de reemplazar el equipo con el paso del tiempo. Además, el calor infrarrojo actúa directamente sobre las personas y las superficies, sin afectar todo el volumen de aire, por lo que se reducen los costos de operación.
Lo que debe saber sobre la instalación
Por motivos de seguridad y durabilidad, este calentador necesita un circuito dedicado y debe ser instalado por un electricista calificado. Debe mantenerse alejado de cualquier tipo de rocío de agua. Está diseñado para uso en espacios interiores con alta humedad, como los baños, y no para lugares exteriores expuestos, a menos que esté debidamente protegido. Siga las instrucciones de instalación y uso; así, las pruebas realizadas en el laboratorio aseguran que el calentador funcione bien día tras día.